ANTIDEPRESIVOS EN AUMENTO: EPIDEMIA POST-PANDEMIA
¿Qué nos está diciendo el aumento en las recetas de antidepresivos?
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, los efectos sobre nuestra salud física han estado en el centro de atención. Pero poco a poco, otro impacto ha ido ganando visibilidad: el daño a nuestra salud mental. En un reciente estudio realizado en el País Vasco, investigadores analizaron la evolución de las nuevas recetas de antidepresivos entre 2018 y 2024, abarcando el periodo previo, durante y posterior a la pandemia.
El hallazgo es claro y preocupante: el número de personas que comenzaron a tomar antidepresivos aumentó durante la pandemia y creció aún más una vez que esta terminó. El fenómeno afecta a todas las edades y sexos, aunque con algunas particularidades interesantes que analizaremos en esta entrada.
UN antes y UN después
Este estudio analizó datos reales del sistema público de salud en una población de unas 130.000 personas en el norte de España. Se dividieron los datos en tres periodos:
- Pre-pandemia (marzo 2018 - febrero 2020)
- Pandemia (marzo 2020 - febrero 2022)
- Post-pandemia (marzo 2022 - febrero 2024)
Se consideraron únicamente las nuevas recetas, es decir, personas que no habían recibido antidepresivos en el año anterior. La idea era detectar cuándo y cómo aparecían nuevos casos de síntomas depresivos que derivaban en medicación.
¿El resultado? Durante la pandemia, las recetas aumentaron un 4%. Pero en el periodo posterior, el crecimiento fue del 28% respecto al periodo anterior. En otras palabras, los problemas de salud mental no terminaron con el confinamiento: parece que muchas personas comenzaron a sufrir emocionalmente incluso cuando la vida ya había retomado cierta normalidad.
Mujeres jóvenes: el grupo más afectado
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio fue el perfil de las personas más afectadas. Durante la pandemia, el mayor incremento de nuevas recetas se dio entre mujeres menores de 40 años. Este dato refleja una realidad social que ya había sido advertida por muchos expertos: las mujeres jóvenes asumieron una gran carga emocional durante la pandemia.
Entre el teletrabajo, el cuidado de niños y mayores, la incertidumbre económica y el miedo al contagio, el peso emocional recayó con más fuerza en ellas. Además, muchas trabajan en sectores como la sanidad, la educación o el comercio, altamente exigidos durante la crisis sanitaria.
En la etapa post-pandémica, el aumento se extendió a todos los grupos de edad y sexo —excepto en hombres menores de 20 años—, lo que sugiere un impacto emocional más prolongado y generalizado.
¿Y los adolescentes?
Durante la pandemia, los adolescentes y jóvenes menores de 20 años también mostraron un aumento significativo en el inicio de tratamientos antidepresivos. Aislamiento social, interrupciones escolares, cambios drásticos en su rutina y pérdida de eventos importantes marcaron esta etapa de sus vidas.
Sin embargo, en el periodo post-pandemia, el crecimiento se estabilizó en este grupo, mientras que en los adultos siguió aumentando. Esto podría indicar una mejor capacidad de adaptación entre los más jóvenes, o quizás una mayor atención a su salud mental en el momento más crítico. Pero también deja abierta la pregunta: ¿estamos prestando suficiente atención a su recuperación emocional a largo plazo?
¿Estamos recetando más porque lo necesitamos más?
El estudio también invita a reflexionar sobre el modelo de atención a la salud mental. Muchas veces, los antidepresivos se convierten en la única opción porque los sistemas de salud no cuentan con suficientes recursos para ofrecer terapias psicológicas u otros apoyos no farmacológicos.
Esto no significa que los medicamentos sean innecesarios: pueden ser fundamentales en muchos casos. Pero también se utilizan como respuesta rápida a síntomas de tristeza, estrés o duelo, situaciones donde un acompañamiento terapéutico podría ser más apropiado.
En definitiva, este aumento de recetas podría estar revelando tanto un mayor sufrimiento emocional como una carencia de herramientas alternativas dentro del sistema sanitario.
En resumen…
La pandemia no solo dejó cicatrices en nuestros pulmones, sino también en nuestra forma de sentir, pensar y enfrentar la vida. El aumento en las recetas de antidepresivos es una señal de alarma, pero también una oportunidad: podemos usar esta información para construir un sistema de salud más completo, empático y humano.
Porque cuidar la salud mental no debería ser una opción. Debería ser un derecho.
Referencia: Martínez-Cengotitabengoa, M., Sánchez-Martínez, M., Sánchez-Martínez, A., Long-Martínez, D., Dunford, D., Revuelta, P., Echevarría, E., & Calvo, B. (2025). New Antidepressant Prescriptions Before, During, and After the COVID-19 Pandemic: Sex and Age Differences in a Population-Based Ecological Study. Healthcare, 13 (5), 502. https://doi.org/10.3390/healthcare13050502
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